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El motor TSI de 122 CV.
Pequeño pero potente.A veces las apariencias engañan. No todo lo grande es bueno, ni todo lo pequeño débil. El motor TSI de 122 CV es un ejemplo perfecto de motor pequeño pero potente. Con una cilindrada de 1,4 litros, 122 CV (90 kW) de potencia y una mejora determinante de la curva de par de motor, consume aproximadamente un 6% menos de gasolina que el veterano 1,6 FSI, al que vence sin precedentes y lo sustituye definitivamente. | |
| El secreto está en mezclar bien.Mezclar de la manera más optimizada el combustible para sacar toda la potencia de un motor TSI de 122 CV. Esto resulta posible, entre otros factores, gracias a una válvula de inyección de alta presión de nuevo desarrollo con seis orificios de salida de combustible para la inyección directa electrónica. Sin tampoco olvidar los chorros de inyección perfectamente adaptados al motor, encargados de distribuir con mayor eficiencia la mezcla de combustible en la cámara de combustión. Sólo así se consigue una potencia incomparable. Pero no se lo digas a nadie. |
Y en aumentar la dinámica.Mezclar y refrigerar el aire de carga para alcanzar una mayor dinámica. Este es el segundo secreto de los motores TSI: el refrigerador del aire de carga - con circuito de agua - del turboalimentador de gas de escape. El circuito de baja temperatura de éste es independiente de la refrigeración del motor. Con lo cuál, se reduce a menos de la mitad el volumen del sistema de aire de carga. De este modo se genera más rápidamente una elevada presión de carga y conseguimos aumentar la dinámica gracias a los tiempos de retardo mínimos hasta alcanzarse el llenado máximo de la cámara de combustión. Pese a no contar con un compresor adicional, tampoco en el motor TSI de 122 CV, se produce un retraso de respuesta del turbo. No en vano, el par motor máximo de 200 newtonmetros está disponible ya a 1.500 rpm. | |
| Un motor a dieta.Tal y como lo oyes. El nuevo motor TSI de 122 CV ha reducido sustancialmente el peso respecto los motores TSI Twincharger: un total de 14 kilogramos. Para lograrlo hemos implementado toda una serie de medidas que abarcan desde cambiar la tapa de la culata y hacerla más ligera, pasando por la reducción de 304 gramos por árbol de levas, hasta cambiar la estructura de la culata para optimizarlo al máximo. |
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